En este espacio, no nos hemos limitado en ningún sentido. Así como se ha tratado de opinar favorable o desfavorablemente de ciertos artistas, basándose únicamente en el criterio personal del autor también se ha tratado de abarcar otros géneros o estilos.
El rock no necesariamente tiene etiquetas. Punk, metal, alternativo y demás, se han tocado aquí. Y también estilos que no se emparentan en lo musical con el rock (hip-hop emo, soul, R&B) pero que si lo hacen en la esencia y la circunstancia.
La etiqueta de rock gay tampoco es excluyente ni limitada.
En esta ocasión les hablaré de Mary Gauthier, una artista country que debutó en el 97 con "Dixie Kitchen" para seguir en el 2001 con "Drag Queens & Limousines", un revulsivo para el country alternativo que se regodeaba en putas, putos, drogas, bares de mala muerte y el sueño americano podrido.
Gauthier arrastraba una infancia robada y una biografía furtiva. Lesbiana, ex alcoholica y ex propietaria en Boston de un restaurante especializado en platos de su Nueva Órleans natal. Portavoz de los perdedores, la Gauthier se aleja del estereotipo de artista country: con los pies en el suelo y con la cabeza fría de un artista de culto.
"No tengo muy claro si la condición sexual influye a la hora de elegir la temática de las letras. Yo veo la mayoría de las cosas como temática humana, da igual que se trate del sida, gente encarcelada, el abuso de poder, la incompetencia de los gobiernos o el amor y el desamor. El corazón humano es el corazón humano. No sé ver qué diferencia cualquier temática gay o lesbiana del resto de... temáticas. Por eso no separo una cosa de la otra."
"Ningún mercado es más homofóbico que otro. En Nashville me han abierto las puertas desde el primer día. Conseguí muy rápidamente un contrato discográfico y otro editorial y tengo aquí un montón de amigos. No me han puesto trabas para llevar una vida normal en esta ciudad, y eso que nunca he escondido ni quién soy ni qué soy. Ser lesbiana es sólo una parte de mí. Imagino el hecho de que mi actitud sea integradora y no separatista hace que me mueva más libremente y no vea ningún muro. Sé que esos muros existen, claro, pero encontré la manera de rodearlos y ni los miro."
El rock no necesariamente tiene etiquetas. Punk, metal, alternativo y demás, se han tocado aquí. Y también estilos que no se emparentan en lo musical con el rock (hip-hop emo, soul, R&B) pero que si lo hacen en la esencia y la circunstancia.
La etiqueta de rock gay tampoco es excluyente ni limitada.
En esta ocasión les hablaré de Mary Gauthier, una artista country que debutó en el 97 con "Dixie Kitchen" para seguir en el 2001 con "Drag Queens & Limousines", un revulsivo para el country alternativo que se regodeaba en putas, putos, drogas, bares de mala muerte y el sueño americano podrido.
Gauthier arrastraba una infancia robada y una biografía furtiva. Lesbiana, ex alcoholica y ex propietaria en Boston de un restaurante especializado en platos de su Nueva Órleans natal. Portavoz de los perdedores, la Gauthier se aleja del estereotipo de artista country: con los pies en el suelo y con la cabeza fría de un artista de culto.
"No tengo muy claro si la condición sexual influye a la hora de elegir la temática de las letras. Yo veo la mayoría de las cosas como temática humana, da igual que se trate del sida, gente encarcelada, el abuso de poder, la incompetencia de los gobiernos o el amor y el desamor. El corazón humano es el corazón humano. No sé ver qué diferencia cualquier temática gay o lesbiana del resto de... temáticas. Por eso no separo una cosa de la otra."
"Ningún mercado es más homofóbico que otro. En Nashville me han abierto las puertas desde el primer día. Conseguí muy rápidamente un contrato discográfico y otro editorial y tengo aquí un montón de amigos. No me han puesto trabas para llevar una vida normal en esta ciudad, y eso que nunca he escondido ni quién soy ni qué soy. Ser lesbiana es sólo una parte de mí. Imagino el hecho de que mi actitud sea integradora y no separatista hace que me mueva más libremente y no vea ningún muro. Sé que esos muros existen, claro, pero encontré la manera de rodearlos y ni los miro."





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