"We can do it softcore if you want
But you should know I take it both ways"
"For Our Elegant Castle" -- Of Montreal
Sufre de depresión crónica. La idea de que iba a ser padre lo aterrorizó hasta el punto de querer suicidarse. Una vez nacida su hija, su eomportamiento autodestructivo casi destruye a la banda. Toma Cymbalta como si fueran Hall´s. A sus 34 años, Kevin Barnes es el líder de Of Montreal.
Con canciones sexosas, de ideas musicales pervertidas y con una mezcla de pop, soul y blues, el sonido reciente de Of Montreal va más allá del personaje real.
Barnes se inventó un alter ego: Georgie Fruit, un personaje que fue presentado en el estupendo disco "Hissing Fauna, Are You The Destroyer?" y en cuya voz, su más reciente álbum, "Skeletal Lamping" y aquél disco, es interpretado en su totalidad: "Es un hombre afroamericano que estuvo en una banda de R&B de los 70 llamada "Arousal". El grupo no llegó muy lejos y a él lo encarcelaron por falta de pagos de impuestos. En la cárcel tuvo alguna que otra experiencia romántica con el resto de los presos y decidió volverse mujer. Así que se operó, se cambió el sexo y muchas veces. Él es muy libre; pienso en él cómo en un súperhumano sin género, al que no le afectan los tabús o las aburridas partes de nuestra cultura", explicó Barnes. (Está considerando hacer de Arousal, un proyecto alterno y trabaja con Andrew VanWyngarden de MGMT en ello).
Los shows en vivo han evolucionado en espectáculos exagerados de jotería, glam y surrealismos con juguetes infantiles, escenarios ridículos y múltiples cambios de vestuario (en un show en Las Vegas, Barnes cantó completamente desnudo mientras en el escenario proyectaban escenas de porno gay setentero). Mientras que las giras se vuelven intensamente barrocas, Of Montreal han desarrollado una reputación de ser unos Grateful Dead para chicos hipster, de la onda, intelectuales y sexualmente ambiguos que usan los shows como una oportunidad para vestirse de garbo joto, aplicarse grandes cantidades de brillo y maquillaje y atiborrarse de drogas y alcohol. Así, sus shows con Georgie Fruit a la cabeza se llenan de camp, vestidas, criaturas mitológicas, kimonos gigantes, pantallas kilométricas y un reparto de performanceros que elaboran una película diferente mientras la banda toca.
Pero el Barnes real es completamente diferente a su álter ego: es maniaco-depresivo, autoritario, perfeccionista, aterrador. Su paso por la banda le permite liberarse. Formó Of Montreal en Athens, Georgia (cuna de B52s y REM) aliándose con la escena Elephant Six (Neutral Milk Hotel, Olivia Tremor Control, The Apples in Stereo) quienes lo cobijaron y le enseñaron la escena alternativa noventera, viviendo en una especie de comuna colectiva con todos esos grupos. Consumió pocas drogas: "Para mí, no funcionan; las drogas trabajan conmigo al revés: me apendejan y me nublan la creatividad. A fin de cuentas, yo me siento cómo si todo el tiempo estuviera drogado...sin hacerlo", explicó. Mientras ensayaba con Jeff Mangum o alguien poderoso de Athens, Barnes comenzó con sus espectáculos bizarros. Hacía bodas con animales vestidos de novios, elaboraba cerdos de otros planetas con periódicos viejos y saltaba al escenario con una capa roja. Todo para diferenciarse de esos dos monstruos que asolaban la escena: REM y B52s. Pero Barnes era el único que se vestía extravagantemente. Los demás sólo lo acompañaban en sus happenings vistiéndose de la forma más anónima posible y de acuerdo al cánon de los noventa: menos es más.
"Hasta que me di cuenta que me gustaba la idea de ser alguien completamente excepcional fue que hice al grupo. Quería ser una belleza extraterrestre que descendiera sobre el mundo por un breve periodo de tiempo y después desaparecería. No quería ser algo mundano o convencionalmente humano, sino algo sólo fantástico--fantásticamente grotesco, fantásticamente agradable, fantásticamente...algo".
Barnes es el frontman de la banda pero también su único instrumentalista en las grabaciones en estudio. Tocó todos los instrumentos de su noveno álbum, "Skeletal Lamping", tomando, evidentemente, a dos reinas bisexuales como Prince y David Bowie como estandartes y modelos a seguir.
"Por un rato, realmente quería ser gay pero me sentí poco natural. Artificial. Lo hice con algunos chicos pero no tuve la misma sensación que la que tenía con las chicas. Tenía esta noción romántica de que si toda la gente fuera gay no existirían las guerras ni las peleas ni la opresión. Pero me di cuenta de que eso no era cierto. Y no funcionó en mí", explica este cirquero, payaso, contorsionista y uno de los mejores compositores del mundo alternativo de EU. 

Próximamente en Rockeros Gay: Jay Brannan, porno y Rob Halford, desnudando a Matmos, Judas Priest y el sexo, Girl in a Coma, The Clics y más bisexuales indie, vestidas hipstéricas y demás fauna rockerelllllaaaa...



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