jueves 2 de julio de 2009

Modos de co-patéticas atrapadas entre nodos...¿co-poíeticos?

54d] Hay nodos co-poiéticos y hay modos co-patéticos: los nodos co-poiéticos, evidentemente, se interrelacionan y extienden su cuerpo y sentido, sus líneas de pronunciación de escote, el volumen de sus hilos (el crepé de su peluca) y la densidad de sus hebras hacia la producción y reterritorialización de un poder que tenga como hilo conductor la belleza en la reapropiación de la circunstancia política-personal a modificar(ahí radica necesariamente lo poi-ético), preferentemente con miras a lograr un grado distinto -siempre distitno- de sublimidad en el trazo y los grafos que entraman la red del tejido o la prenda que se busque intervenir, todo con el firme objetivo de lograr un estilo dis-loca-ente, muy a la M.I.A, muy a la Winehouse(so 5 minutes ago), muy muxe de avanzada, muy moderna retro-degra-dadá;

54b] los modos co-patéticos, por su parte, se me figura, son como el nodo de “Tejido fácil”, tejido de ganchillo, reproducción de un patrón que cada vez se cierra más y, ni siquiera sus aspir-acciones consiguen crear con ello una malla ideológica firme y flexible: modershna(de mierda) en una palabra. Así pues, lo co-patético es lo que se padece junto a la otra, que en la marcha existencial el andamiaje de sentido de signos y de cuerpos dejan de importar (Cf. La BUTTler) porque la una es idéntica a la otra, ambas prendas prendadas de su cartografía cartesiana- muy corte-sana: los contrapuntos en estos cortes tienen poca confección.

CD00] Ahora bien, la condición de categoría imperativa en ellos se juega como debe hacerlo y lo hace bien: como una polifonía simultánea tocada en monoaural (Cf. Bajtin), donde la multiplicidad de discursos, mantiene la nomenclatura separada y simultánea (¿ordenada?), haciendo del discurso un ruido –todo muy sonic youth-; además, acá, el sonido stereo y el sourround 5.1 permanecen como huellas y espectros del futuro, como lo real imposible ante el registro simbólico de sus semén-ticas gestadas ya gastadas. El intento del corpus gay por ejercer su goce se queda en el despilfarro irresponsable e irrespondible de su carácter político, ya que evidentemente, se pagan los permisos de la fiesta del santo del pueblo(la marchita) con las limitaciones y sacrificios a lo largo del año; así que lo único que ocurre es la reaparición de la nomenclatura en un orden infantil, como las tablas rítmicas el día de las madres: ahí viene a A, con las dos patitas muy abiertas al marchar, ahí viene la E… y así con la L, la G, la B, las Tes, y la I…

[mezzanine]

La falta de la representación (die lust der Vorstellung) es en este caso más impensable que imposible, la imagen se encuentra agotada en sus aparentes completudes, los vacíos, por su parte están señalados de antemano, como las grietas de una pintura que no se rellenan para proyectar la conservación purista de una estructura que da lugar (¿pero realmente da lugar?) a lo realmente otro, a aquello que amenaza con destruirlo. Más que dar lugar, yo diría que se “deja estar”. En el increíble y tristísimo caso del cándido canon gay mejicano y su “sociedad” desalmada la fisura es la grieta en la que se escapa y se ahoga el discurso en su narcisismo, no desde la que se abre la diferencia y se levanta la ominosidad de la monstruosidad ctónica de lo torcido.

k] La disidencia ante la disidencia no es coinicidencia con lo que discorda el primer disidente, es una giro más en el oropel, una grieta más en la monalisa. "Favor de no restaurar las grietas"





En respuesta, admirada, del post de la Maestre Polari, expuesta dos post abajo, también por mí, pero, evidentemente, articulado, curado, por Chochos Glamm.



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