Drew Daniel y Martin Schmidt son parte del dueto de música electrónica Matmos. Han colaborado con Björk, Nico Mulhy y J. Lesser. Su nombre proviene del filme "Barbarella" y quiere decir "comida aplastada" en sueco.Drew, el rubio, alto y delgado, es además escritor en Pitchfork, profesor de inglés y publica libros. Mientras que su pareja imparte clases.
Extractos de su entrevista en Butt:
"A Chance to Cut is a Chance to Cure" es un álbum bastante frío y tecnológicamente orientado, pero bastante pop. Después de eso queríamos hacer de todo, desde soundtracks para películas porno gay sobre fist-fuckng hasta grabaciones de ruido improvisado que Martin hacía con un cubo, lo que al final derivó en una especie de folk medieval o gospel sureño con oboes, violines y un fagot. Sin juego de palabras.""Pasamos la mayor parte del tiempo tocando música. Ojalá y tuviéramos tiempo haciendo otras cosas, pero ya lo hicimos al comienzo de nuestra relación. Ahora es como: tú haz aquél remix, tú prepárate para tal festival. Estamos siendo castigados por el éxito. Es malo para una relación porque necesitas tiempo suficiente para escuchar y responderle al otro y pasar el tiempo juntos. A veces llego a casa y hay que ponerse a trabajar. Compramos un piano de cola que ocupa el espacio donde teníamos la cama. Ahora dormimos en el piso."
Drew: "Cuando me desnudé en Butt me dio mucha pena. Estaba aterrorizado y hacía mucho frío en esa habitación de hotel donde tomaron las fotos".
Martin: "No hacía tanto frío."
Drew: "A mí me gusta crecer, no enseñar. Así que cada vez que veía esas fotos de mí desnudo era como: `ajá, ya vi que Drew es el dell pito chiquito´. Y juro que cuando ando caliente, no está así de chiquito."
Martin: "La única cosa embarazosa de todo eso es lo que acabas de decir".

"Björk es única, especial. Le encanta el helado de chocolate y el color púrpura. No le gusta la pizza o la comida italiana. Tampoco es muy jotera. Es modesta con las cosas sexuales. Tiene un chingo de amigos jotos, algunos muy estilizados y otros que parecen drag queens, pero Björk no parece distinguir el nivel de jotez de cada uno de ellos. Incluso a veces la avergonzábamos sobre ciertas cosas francas que hablábamos de nuestra sexualidad. Sorprendente al saber que algunas de sus letras son bastante sexuales".
"Retrabajamos todas las canciones de Björk para poder ir de gira. No queríamos hacer de comparsa y tuvimos un año genial. Conocimos al presidente de Islandia y al primer ministro de Francia y luego hacíamos un toquín de Matmos, corríamos a otra tocada, nos cambiábamos de ropa en fabulosos vestidos björkianos, tomábamos champaña, regresábamos al escenario y tocábamos por hora y cuarenta y cinco minutos rolas de Björk. Después nos íbamos a escuchar heavy metal con Matthew Barney y Lesser mientras ligábamos con algún fan que resultan ser muy amorosos con nosotros".
Matmos también platican acerca de su manejo de pianos de cola en videos extra raros, de sus hábitos masturbatorios con Butt y las fotos de su amigo Jeremy Scott, de su pasado como go go dancers, de sus tocadas en antros indies, de sus bailes privados de 4 dólares en antros gay de Montreal, de sus tardes en San Francisco, sus defloramientos, el ambiente del fist-fucking, los pussy boys y su colaboración con películas porno.
Todo en Butt, por supuesto.
Con saluditos de Velveeta a su liosita nezoyorquina y a su leosota moreleona.
Próximamente en Rockeros Gay: asianpunkboy, Slava Mogutin, Jay Brannan, Sigue Sigue Sputnik, Judas Priest, Leigh Bowery, American Music Club, Nico Muhly, Eartha Kitt, "The Crying Light", Mirah y muchísimo más ( y más constantes)....



3 comentarios:
¿Quién no ama Matmos? Civil War es mi disco favorito...
esta entrevista es como de 2002, no?
Los gays deberían plantearse seriamente el buscar una cura a la enfermedad que es la homosexualidad. Tratarla con normalidad, como si de un catarro se tratase. De lo contrario recorrerán toda una vida de frustración y dolor por una cabeza desordenada. Saludos.
Publicar un comentario en la entrada