viernes 30 de enero de 2009

John Cameron Mitchell en el Malva

¿Qué es ser naco? ¿Cuál es el límite de la naquez? ¿En qué momento las clases media y media alta se apropiaron del término, la cultura y las manifestaciones de la perrada?
Es sabido que la gente que determina la alta cultura termina volteando hacia el lumpen para definir las corrientes que determinarán "lo nuevo", "lo avant". La burguesía que determina quien o qué es lo que marcará su propia terminología de "in".
Esto viene a colación porque John Cameron Mitchell llegó de la mano de Marcelo Cunning, del dueto Nacotheque (establecidos en NY), para recetarnos una "divertida" noche de música "naca", comercial, popera y nada, pero nada rockera.
Uno esperaba que Mitchell (para lo no iniciados: actor, director, cantante y demás que tiene en su haber esa maravilla fílmica que es "Hedwig and the Angry Inch" y que en estos lares se le venera con una ferviente y casi ciega admiración) llegara con, por lo menos, un afiche de esa espectacular muestra de rock y kitsch que fue Hedwig, pero no. Llegó de comparsa de Cunning, un dj mediocrón que hace de la "fiesta latina" su modus vivendi.
Decir que Cameron Mitchell es dj es como decir que Paulina Rubio tiene talento innato. La Mitchell no es dj. Ni mucho menos es un artista performancero o multidisciplinario. Es simplemente un director gay que ha hecho dos peliculitas decentes; una, magistral. Pero de ahí a que se le venere como la última Coca Cola del desierto ya es cosa seria.
En la presentación de "Shortbus", en su última visita al DF, Mitchell tocó con algunos actores de la cinta y hasta se echó palomazos con alguno que otro miembro de este blog, entonando rolas del musical aquél.
Uno esperaba eso, pero resultó un fiasco nacoteco. Mitchell se paró detrás de la tornamesa solo para echarle porras a Marcelo Cunning, pasarle algunos viniles, chupar chela, aplaudir en los momentos álgidos, bailotear y posar para las múltiples fans (mea culpa) que se dejaron caer al Malva no sólo para verlo sino para tocarlo o escucharlo, pero a cambio recibió una "tocada" de discos Nacos disfrazados de "buena onda" y "diversión".
El concepto Nacoteque tiene un aire de ironía y sarcasmo que se siente más como un toque de superioridad y mamonería. "Música de calidad para gente corriente" que más bien parece tratar de decir que es justamente lo contrario: ¿desde cuándo acá a los fresas les gusta la música naca? "Gooooeeeeiiiii, es lo de hoy, ¿no?". Sólo si lo naco es chido entonces es naco porque si no es chido no es naco.
John Cameron Mitchell pareció decir que la música que él presentaba tenía que tener un aire de mexicanismo de postin, de postal, de estoyenNuevaYorkporquesoycosmopolita. No sabía que el aire de Nacoteca ya está muy choteado. Que una vez es gracia, dos veces aburrimiento. Que a pesar de que ellos fueron los pioneros, la neta otros pinchan mejores discos o hacen de la diversíón algo más desmadroso y no las consabidas y resobadas rolas de Emmanuel, Yuri, Timbiriche y demás esperpentos, repetidas hasta la náusea.
Aquí no hubo ni un chispazo de genio á la Hedwig; más bien fue un resumen de música mala en loop infinito de pose dizque irónica bailada, tocada (es un decir) y aplaudida por los mismos.

Para poses sin pose, chequen este comentario roqueril del Thiago profesando admiración por Bruce Springsteen, y no alabando a divas del pop horrendo con sentido burlesco dizque irónico tipo Raffaella Carrá que pone este ídem dj.

Y aquí verán las fotos y poses de la gente que acudió a tal evento, cortesía del Miki.

Y para más diversión (y si están en la Ciudad de México) pásenle a escuchar a Pavel en el Marrakech que sus noches son más divertidas, uno se da taco de ojo y baila muchísimo mejor que la Cunning y la Mitchell juntas. ¡He dicho!

Prócimamente en Rockeros Gay: el nuevo disco de Antony and the Johnsons, el estado de la música lésbica, Kele Okereke vs. Sex Pistols, Jay Brannan, la veldá de Kevin Barmes (Of Montreal), Sigur Ros y su jotografo, más bufes, más camp y menos Nacotheque en su blogcito de confianza...

martes 27 de enero de 2009

¡¡¡Rockeras Desnudas!!!


Owen Pallett, de Final Fantasy, nos enseña, tímido, su hermoso culo. El tono sepia de la foto parece darle un aire de nostalgia y melancolía amorosa. Owen se recarga en un horno como señal de espera del amado, cocinándole canciones en un horno moderno y desfasado. Espera, desnudo, que su muso irrumpa en cualquier momento. Stephin Merritt, mientras tanto, fuma en una cama desvencijada mientras elucubra su siguiente melodía. El mejor compositor americano vivo, esconde tras su prolija panza, textos de inquisidora belleza.
Son rockeras desnudas (el uso del femenino, como representación camp y provocación queer). Son rockeros gay desnudos. Son desnudos rockeros.
Michael Stipe enseña su pecho peludo y sus pantalones azules que contrastan con su sonrisa adolescente. Es la estrella de rock sempiterna: el Peter Pan redivivo (no sabemos aún la alquimia del rock que convierte a las rockstars en inmortales; en Dorian Grays posmodernos).
Matmos, enseñan su amor como su música: sin poses ni aspavientos. La antítesis del rockstar: los DJs atrapados en la sombra de sus tornamesas y, en este caso, en la sombra mayúscula, mayestática de una islandesa loca de apellido Gudsmundottir.
Joel Gibb de The Hidden Cameras posa con el anonimato por delante. Se esconde detrás de una cortina y esconde su magna hombría tras unos shorts deportivos de los 80s. Su rostro no lo traiciona, su sexo sí. Es el rock detrás de la máscara; el desnudo superlativo.
Jake Shears, ese go go dancer por antonomasia; ése stripper de pasarela; ese frontman rotundo: el exhibicionista, el buenote, el papasito: Jake esconde el rostro y enseña el trasero tirado en una cama sin mayor pose. Él las ha ensayado todas. Cuando bailaba mientras Antony pinchaba discos, cuándo en The Cock se paseaba todo Nueva York, cuándo decidió hacer a los Scissor Sisters: belleza rotunda de una rockstar perfumada. Desnudo sencillo de un frontman espabilado.
Kenny Mellmann de Kiki & Herb entona el cabaret más pronográfico: ése que se desnuda frente a un público cabaretero que no cantinero. Canciones y bufes compartidos con una vestida perra y ácida en ácidos. Herb de inexacta belleza, de probadas contusiones.
Y, para cerrar, Rufus Wainwright en una playera diciéndonos en lujuriosa filantropía que debemos cuidar nuestro órgano más grande: ¿cuál? Cada quien que asuma cuál es...
¡Aaaah!, las rockeras provocación sin sentido pero de lujurias contenidas.
Próximamente en Rockeros Gay: Matmos en entrevista a Butt, lo nuevo de Antony and the Johnsons, John Cameron Mitchell en México: la reseña, el estado de la música lésbica, desmenuzando las letras jotitas de Judas Priest, Sigue Sigue Sputnik, Sigur Ros y su jotografo, la carrera porno de Rob Halford y mucho más...

miércoles 14 de enero de 2009

Andy Butler de Hercules & Love Affair en Butt

Andy Butler, cerebro de Hercules and Love Affair se desnuda, literal y metafóricamente para la revista Butt.
Hercules and Love Affair ha editado un extraordinario disco lleno de música dance, referencias house y nostalgia retro en el dancefloor con cierto toque roquero: hay en el disco toques gay, toques disco y demasiada diversión bailable que, incluso, recuerda a lo que hacía Alaska y Dinarama en la España ochentera. El disco es una joya de música para divertirse y convierte a Antony en una diva disco, en ese tema que se volvió el himno del verano pasado. Es como un resumen de los últimos treinta años de la música dance que suena brillantemente introspectiva, profunda y moderna. Como el "Blue Lines" de Massive Attack en gay.
Andy, el hombre detrás del proyecto es entrevistado en la revista Butt y nos habla de su novio Ben, de sus años adolescentes en Denver mientras se atiborraba de Special K, sexo sin protección y novios autodestructivos, de la escena rave en Washington y Nueva York.
Cuenta como se ligó a Derrick Carter y lo exhibe como un novio amoroso pero problemático. Cuenta de otro novio DJ que es "asqueroso" y también de sus años como DJ en el mítico The Cock (que en los 80s se llamaba Daddy, después se convirtió en The Hole y ahora es The Cock, un antro mítico que rockeras fans de este blog amarían).
Ahí fue donde conoció a Antony Hegarty, que en ese tiempo se dedicaba a poner discos de nu beat, acid beat e industrial en el antro mientras actuaba en performances. Cuando Antony ponía discos, Jake Shears de Scissor Sisters fungía como go go dancer: la conexión ya estaba dada.
Andy Butler sale ahora con un mexicano judío. Escultor que elaboró el arte del disco y que, tristemente, no es peludo.

Proximamente en Rockeros Gay: ¡¡¡Rockeras desnudas!!!, el estado de la música lésbica en el 2008, Rob Halford y su carrera porno, Sigur Ros y su jotografo, Matmos al desnudo, The Cock el antro rockero gay de Nueva York, más jotografos, más rockeras y mas jotería...

domingo 11 de enero de 2009

Uh Huh Her, oh ah what?

Tomaron prestado el título del disco de PJ Harvey y decidieron bautizar así a su banda. ¿El resultado? Nada que ver.
Si uno piensa en que la banda se verá fuertemente influenciado de las guitarras y los alaridos de aquella diva, lo cierto es que la música que hace este dueto es más bien una música vomitada por aburridísimos sintetizadores.
Lo curioso de la banda (y supongo, la razón por la que editaron su álbum debut) es que una de las cantantes es Leisha Hailey, una de las protagonistas de la serie de televisión lésbica "The L Word" y la otra es una "huesera" (dícese de músicos contratados para tocar en discos de otros artistas) que lo mismo colabora con Melissa Auf der Maur que con Kelly Osbourne. Y la combinación de ambas justamente suena a eso: hueso, retazos, carnita pegada al hueso pero jamás bistec, carne, sustancia. Es eso justamente, una actriz que quiere hacerla de músico y a un músico que por fin quiere pegar. Sin identidad, perdidas, mediocres.
Es algo que puebla nuestras ondas radiales y nos infecta del sonido de moda: electropop común y corriente, más uno que lo otro...
Habrá que preguntarle a Polly Jean que piensa de tal sacrilegio.



Proximamente en Rockeros Gay: ¡¡¡Rockeras al desnudo!!!, Hercules and Love Affair (Tim Goldsworthy) en Butt, John Cameron Mitchell en México, lo nuevo de Antony and the Johnsons, el estado de la música lésbica, Matmos desnuditos, Ryan McGinley y Sigur Ros y más...

viernes 9 de enero de 2009

Los mejores discos de artistas gay del 2008

5.- SIA -- "Some People Have Real Problems"
Ella es una friki por naturaleza y la verdad es que su friquez no cabía en Zero 7. Se tenía que lanzar como solista y aquí está su tercer disco como solista y no cabe duda que la niña progresa. Beck y Giovanni Ribisi le hacen coros y ella se deja hacer entre baladas electrónicas, electro pop y rockcitos freakies. Chequen el video al pisar el link en la portada y verán.

"The newly varied arrangements, moods, and textures of this album, from the mournful piano-led cover of the Kinks' 'I Go to Sleep' through the horn-based R&B swing of 'Electric Bird' to the sarcastic bounce of 'The Girl You Lost to Cocaine,' make Some People Have Real Problems Sia's most engrossing and satisfying album yet." -- All Music Guide
4.- DEERHUNTER -- "Microcastle"

Bradford Cox, ese artista torturado por sus enfermedades y su condición de gay virgen (¡¡¡él se erige como el único gay sin sexo!!!) compila su tercer disco con una tendencia a elaborar microestructuras que le deben mucho al shoegaze y al ambient rock. En la cúspide de su creatividad, tuvo el atrevimiento de hacer en el año, otro proyecto que también fue aplaudido pero los alcances logrados con la banda que tiene con su novio platónico, es mucho, mucho mejor.

"Here, the band comes into their own by applying their own inspiringly distinctive, bleakly appealing sensibility to whatever ideas happen to move them." -- Pitchfork

3.- SIGUR RÓS -- "Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust"

Con un zumbido en los oídos, tocamos eternamente, nos dicen los Sigur Rós y se lanzan a la aventura de dejar atrás su música etérea y minimalista para enfrascarse en un nuevo sonido más juguetón y accesibles de melodías de guitarra, instrumentación acústica y un acento en el folk más comercial. El resultado: disfrutable hasta perderse en las latitudes del post-rock.

"Whether it is the new production, the new sounds, the new language or maybe just the unique cover, everything works for Sigur Rós; on Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust is something exceptional." -- Delusions of Adequacy

2.- THE MAGNETIC FIELDS -- "Distortion"

El noveno disco de ese prolífico ser que es Stephin Merritt (sin duda, el mejor compositor americano actual) no decepciona al llenar de distorsión su excesivo pero extraordinario álbum de 2008. Rayando el noise sin caer en las provocaciones del shoegaze, The Magnetic Fields se chutan a The Jesus and Mary Chain y tiran el teclado a la basura para hacer del ruido su modus operandi. Excelente.

"While the Jesus and Mary Chain might have been limited by their musical ability and knowledge, Merritt and company understand the pop principles they’re working with." -- NOW Magazine

1.- HERCULES AND LOVE AFFAIR -- "Hercules and Love Affair"

¿Que todo lo que hace Antony Hegarty lo hace bien? Simón, es el de los Johnsons pero esta vez lleva su melancolía y tristeza in extremiis...¡pero a la pista de baile! Nadie más podía inundar las pasarelas y los dancefloors con una mezcla de poderosos beats house, mezclados con la ironía de la voz tristísima de Antony. Esta vez Tim Goldsworthy, inunda de disco nostálgico las pistas de este nuevo siglo mientras suena a todo: Congotronic, electro pop, disco, house, you name it...

"It's the big numbers, when Hegarty steps up to the microphone, that reveal Hercules And Love Affair as a project that captures not only the full range of moods on a night out on the tiles, but also the full range of human emotions from the start of a night to its end." -- musicOHM.com
Proximamente en Rockeras Gay: Tim Goldsworthy al desnudo en Butt, Uh Huh Her, Sigur Ros y su jotografo, el estado de la música lésbica en 2008, ¡¡¡Rockeras desnudas!!! y más...

martes 6 de enero de 2009

Thalia Zedek, la Dama de Hierro

Después de ver a Patti Smith tocar en Nueva York, la punketa Thalia Zedek se decidió a formar una banda con influencias punk: Dangerous Birds, cosa que no le funcionó debido al excesivo color rosa de la banda. La Zedek buscaba algo más poderoso, fuerte, incendiario.
En los 80s decide formar Live Skull, una banda de eminente sonido punk y de actitud reaccionaria que se separa ante el fracaso comercial. La Zedek enmarcada en una fuerte adicción a la heroína decide formar la banda Come que también se diluye en 2001.
La crudeza, el dramatismo, la intensidad y lo directo de sus letras la embarcan en un proyecto solista junto a una banda de amigos y así se forma The Thalia Zedek Band, que firmó (ahí nomás) con Matador. Aunque en "Liars and Prayers" haya firmado con Thrill Jockey este es su disco más reciente y tiene un proceso compositivo desgarrador: su pasado duro e intenso y su presente atormentado por la precaria situación política de su país: "Últimamente y en mi vida diaria pienso mucho en temas políticos, de conflicto, porque cada día hay algo muy jodido sucediendo en alguna parte, y por desgracia suele haber sido instigado por nuestro George W. Bush. Me resulta imposible disociar eso de mi existencia cotidiana. Pero, al mismo tiempo, me niego a que un hijo de puta dicte mis emociones, así que al final sí que hay en el disco un puñado de composiciones que tratan, exclusivamente, de personas y lugares que conozco y amo".
Los ingredientes de su último disco son los de siempre: una voz desgarrada, letras sobre pérdidas dolorosas y reencuentros esperanzadores y las habituales dosis de blues-rock arrastrado y contundente. Lo justo para que uno se ponga a pensar en que nació con ojeras y uñas de fumadora empedernida.
Ella es lo suficientemente de culto como para haber influenciado a un Kurt Cobain, a un J Mascis, o a Bob Mould, íconos del indie actual. Su leyenda es del tamaño de un Leonard Cohen, un Nick Cave o su reverenciada Patti Smith.
Próximamente en Rockeras Gay: Hercules & Love Affair en Butt, Los mejores discos de Rockeros Gay del 2008, lo nuevo de Antony and the Johnsons, John Cameron Mitchell en México, ¡¡¡Rockeras al desnudo!!!, Matmos encueraditos y más.

lunes 5 de enero de 2009

Chris Garneau

Primero fue bufado por Pitchfork (esos snobs de la crítica musical), que tildaron sus letras de "horribles" y "atroces" en la reseña de su disco "Music for Tourists", producido por Duncan Sheik (ese amo del AOR). Frases como "my teacher died, even the frying pan cried", sirvieron como ejemplo para tales ácidos comentarios. (Sólo trataba de ser irónico, comentó esta belleza de rockero). Comparado con esa otra diva que es Rufus Wainwright, el buen Chris Garneau, proviene de Brooklyn y se muestra renuente ante las comparaciones con Rufus (Me parece frustrante, ha dicho). Trata de emparentar su sonido con Elliott Smith (ese sufrido artista) de quien adapta "Between the Bars" en su debut. Con influencias de Nick Cave, Nina Simone, Chan Marshall y Jeff Buckey, el buen Garneau tiene un estilo de pop barroco con influencias de carnaval.
Multiinstrumentalista, talentoso y guapo como él solo, el sonido de Chris es como el de Antony mezclado con Sufjan Stevens (aaah, ése otro galán mío...): tristeza carnavalesca de sensibilidad profundísima. Pero en demasiado bonito. Lo cual no es tan bueno. También lleno de baladas y hasta orgánico, el debut de Garneau espera su sucesor con un disco que se editará este año.
Coleccionista de lámparas y especializado en pantallas de lámpara estilo cowboy, Chris Garneau comparte el estilo, la sexualidad y la cursilería joteril de un Rufus aunque él no lo quiera admitir.
Y me encanta por lo guapetón nada más, porque su música es un tanto...demasiado bonita, pulida y deslactosada.




Próximamente en Rockeros Gay: Thalia Zedek, los mejores discos de Rockeros Gay de 2008, Harcules & Love Affair en Butt, ¡¡¡desnudos de Rockeras!!!, John Cameron Mitchell en México, lo nuevo de Antony and the Johnsons y más...
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