¿El Rey del Pop en el blog de rockeras? ¡Qué fuerte!El Rey del pop ha muerto.Es inmortal, pero clínicamente ha muerto. Parecía una broma, pero no. El pop nunca muere, sólo se recicla.
El corazón es un arma letal en el pop.
Sin él el mundo será un lugar mucho más gris, más mediocre. Un mundo vulgar. Un mundo “normal”.
¿Qué tiene que ver con Michael un blog de rockeros gay?
¿A poco nadie se da cuenta de los evidentes signos de Jacko como ícono gay rockero?
Pero Jacko es de la clase de íconos que nos avergüenza reconocer en público. No es políticamente correcto. No es rockeramente perfecto. Y no es tan gay.
Qué más se puede decir de un andrógino ser que luchó durante toda su vida con una homosexualidad latente desde pequeño.
Él, el negrito cachetón que joteaba de lo lindo y que con su voz entre infantil y feminoide se erigió cómo el artistaaser. El estandarte de una revolución en la música negra. La epítome de un negro que triunfaba en un mundo de blancos.
Pero ese niño al que su padre trataba a punta de madrazos y su madre a punta de prédicas de los Testigos de Jehová, quedó marcado.
Se te quita lo puto a golpes o a regaños morales.
Y ahí se quedó.
Quiero ser un niño siempre, se dijo.
Y ahí se quedó.
Y adoptó todo lo que tenía que ver con el asexuamiento de esa etapa para tratar de negar lo evidente. El Rey del Pop era una Reina enclosetada.
Faraona, mujer fatal, zombie, Peter Pan...lo que sea.
Y peleaba con Macca por el amor de una mujer que nunca aparecía en forma real y siempre aparecía en sus videos cómo acechando a las protagonistas sin jamás besarlas.
Era un hombre con la voz de un niño.
Un castrati emocional, físico, sexual.
Recuerdo cuando siendo un niño, con unos 5 años, vi el videoclip de "Thriller". Creo que en ese momento comenzó mi afición por el cine de terror (por el cine en general) y por la música.El pop y el terror abriéndose camino a través de mis ojos.
El niño prodigio que nunca tuvo infancia y que no paraba de buscarla de mayor. El negro que daba grititos, que caminaba hacia atrás con zapatos negros y calcetines blanco nuclear, el bailarín que se agarraba el chocho, la estrella de la música que más discos vendía y que dormía dentro de una cápsula, el negro que se volvió blanco.Una estrella de verdad, que vivía como una auténtica estrella, ajena al mundo. Un artista inconmensurable. Un genio.No tenía nada que ver con ninguno de los humanos.
Al igual que Peter Pan, no quería crecer, quería recuperar esa infancia perdida viviendo en ese parque de atracciones que era Neverland, rodeado de niños como él.Era un ser demasiado especial como para ser aceptado por una sociedad pueril.
Trataron de acusarle de pedofilia, pero no hubo manera. Era inocente. Era un ángel sin sexo, un niño más que respetaba la infancia por encima de todas las cosas, precisamente porque él no la tuvo.Deberían beatificarle.
Todos los santos tuvieron que pasar por un calvario… Él también. Por el calvario de la gente pacata y mezquina. Mártir de una sociedad ignorante.
¿Qué pensaba Michael de las cosas?, ¿qué imagen tenía de si mismo?, ¿cómo recordaba su infancia?, ¿se enamoró alguna vez?, ¿de quién…? Jamás lo sabremos.No morirá.En el año 3017 la gente llevará camisetas con su cara.Todos los pobres de espíritu que decían vaguedades del tipo de “muy cuerdo no estaba”, “menudo monstruo”, “a mi no me haría gracia que mi hijo durmiese con ese señor”, “estaba acabado”, etc, todos ellos morirán y serán olvidados. Él no.
Yo, siendo un niño, boquiabierto viendo a Michael bailando con zombies...
No drama, no pop.
No hay nadie en el mundo que haya seguido una vida más rockera que Michael: sus excesos, sus escándalos, sus shows mediáticos y artìsticos, su hipocresía genial.
Y su colaboración con Paul MacCartney. Y Slash. Y Eddie Van Halen. Y la plana mayor del sonido Motown de los 70s: Quincy Jones, Diana Ross...
Él que inventó el hip hop, la música dance contemporánea, el R&B del nuevo siglo, que llevó el rock a la música negra y viceversa. Que fusionó el funk con el rock y el R&B.
Que fue la envidia eterna de otra negra jotis: Prince.
Michael que iba más allá del color de su piel. El evidente genio de una generación que recuerda con nostalgia cada una de las noticias que surgía en torno a él.
El último rey capaz de convocar la cantidad de idolatría de las verdaderas leyendas.
El día en que Elvis murió es comparable a ayer.
Es el día en que murió una época.
¿Qué hace Michael Jackson el Rey del Pop en un blog de rockeras gay?
Lo que tiene que hacer: el Pop es el rock enclosetado.
Es el rock sin pop.
Es la mejor personificación de que el clóset mata.
No drama. No pop.
Con textos de Popy Blasco.











Y comienza con canciones de su disco reciente con arreglos electrónicos. Nos recuerda lo que hizo con
Antony tiene fallas de sonido. El ruido se le mete. Él micrófono se le vicia y su voz se escucha rota. ¡Sacrilegio! El estùpido del ingeniero de sonido no sabe cómo resolver la situación. Antony se incomoda.
¿Decepcionante? No. He conseguido el setlist y por alguna extraña razón estoy muy contento. Antony ha demostrado con su furia gay (calmada, pasivaagresiva, sosegada) que tiene un alma humana, que berrea y hace berrinches, que no sólo es pobreza de espíritu. Antony me ha sacado de un estado de pobredumbre emocional a un estado de euforia colectiva, irracional, extraña. Él que le ha cantado a los desvaríos del alma atrapó con sus arrullos semidisco a mi melancolía y la hizo trizas con un berrinche de diva mamona.



